A favor de los de Londres de cara a la operación está el deseo del jugador y la necesidad del equipo parisino de hacer caja. Por contra, saben que es un fichaje que no bajará de los 50 millones de euros, y sobre todo, que es complicado llegar a un acuerdo tan importante en el mercado invernal. Sin embargo, los de Wenger llevan ya varias meses con la intención de acometer la contratación del que fuera delantero del Nápoles.