La Real Sociedad está haciendo un temporadón y quizás el club deba replantearse los objetivos. Pasada la primera vuelta el equipo vasco esta tan sólo a 1 punto de Europa League, pero eso no es todo. El mayor premio es estar ahí por méritos propios. Conseguido con trabajo y esfuerzo, la Real debe soñar con Europa.
Tras un mal inicio de temporada, Philippe Montanier ha sabido cambiar el chip de un equipo humilde pero lleno de pequeños cracks. Jugadores jóvenes con mucho futuro junto a otros, con más experiencia se han fundido formando de verdad un verdadero club.
Si estos jugadores consiguieron tener el Real Madrid contra las cuerdas en su propio estadio y ser el único equipo en derrotar el F.C Barcelona, será por algo. Será por la unión, el trabajo y el humilde esfuerzo de un club que quiere volver a ser grande.
Anoeta se ha convertido en un fortín donde semana tras semana los txurriurdins recogen el premio de los 3 puntos. Anoeta espera ahora esas noches Europeas de gloria, gritos, lágrimas de alegría y los pequeños cracks antes mencionados (Griezmann, Vela, Xabi Prieto, Rubén Pardo, Illaramendi y muchos más) quieren llevar a su afición a ello.
Ni los problemas extradeportivos como las acusaciones sobre dopaje en años anteriores ni las críticas del ex presidente Badiola han conseguido desestabilizar a esta institución que sueña con volver a ser grande.
Esperemos que la ilusión no se deshaga cual papel mojado y a final de temporada, podamos celebrar los éxitos blanqui azules.
